Cartas de Amor        
Postales  |   CARTAS DE AMOR  Cartas de amistad  |  Cartas de lejanía  |  Cartas  |  Ayuda 

 

 



Inolvidable amor :

Sorprendida y con inmensa emoción doy respuesta a tu inesperada carta, después de casi 30 años, en que tuvimos que separarnos, sin desearlo, sin volver a saber nada el uno el otro, desde ese entonces. ¡Cómo pasó el tiempo!
Fue en Buen Lim, así llamabas a tu selva de cemento, en aquella placita Francia, frente a la estación del tren, en esa fría tarde de otoño de un 6 de Junio de años atrás, bajo el tibio sol del Gran Buenos Aires, donde un porteño y una limeña, unieron sus almas en ese encuentro casual, que el destino permitió, quizás para probar hasta donde podía llegar ese amor, el que defendimos tal vez no lo suficiente, siendo la distancia la gran enemiga de nuestros sueños.

Fueron más de 3 años compartidos.La juventud nos acompañaba, las ilusiones nos empujaban a la lucha que desgraciadamente nos dejó a medio camino. ¿Por qué?...Hasta hoy no lo sé, si nunca dejamos de alimentar la esperanza de verlas realizadas.
Llegaste a mi vida, transformándola, tocaste mi corazón, hiciste vibrar mi alma, abatida en ese entonces, por los motivos que conociste bien, pero el mismo destino que nos unió, nos separó.
Es ahora, cuando peinamos canas y la vida sigue su curso, que vuelvo a encontrarte, por esas causalidades en que el, nos pone nuevamente frente a frente, con nuestros recuerdos imborrables, en el tablero de nuestras vidas.

Tú y yo, maduros ya, con nuestras vidas trazadas, tenemos esta oportunidad de revivir nuestro amor, luego de tantos proyectos, tantos viajes realizados desde tu Buen, a mi Lim y viceversa, en los que dejábamos siempre latente la esperanza de ese llegar juntos al derrotero final, pero, no se pudo.

No quisiera recordar ahora los motivos que nos lo impidió, siendo tal vez la cobardía, la que me hizo dar marcha atrás, simplemente, quiero seguir viviendo a través de tus letras, tu ternura, esa ternura que me daba tanta dicha, sintiéndome protegida, tan amada y tan dueña del mundo, de ese mundo que se oscureció de la noche a la mañana para siempre, por no tenerte.¿Qué fue de ti?, me pregunté muchas veces, mas no obtuve respuesta... Ahora lo sé. Encontraste a tu compañera, a la mujer que te dio dos hijos hermosos, estando al lado tuyo, compartiendo vidas, durante tantos largos años. Eres abuelo, como yo. Demos gracias a Dios, por tener la dicha de disfrutar de este bello regalo. Siento mucho la pérdida de tu esposa, pero conociendo al gran hombre que vive en ti, sé que lo afrontarás con valentía y fuerza.
Estoy a tu lado, ahora más que nunca, sé que me sientes.
La vida aún nos sonríe, disfrutémosla al máximo con nuestros seres queridos y aferrémonos a los recuerdos de aquellos tiempos felices, que hoy vuelven trayendo sonrisa a mis labios, por sentirte cerca, por rememorar el eco de tu voz que todavía resuena en mi corazón.

Debo despedirme ya, no sin antes decirte que fuiste el único hombre en mi vida que pudo sanar ese capullo herido, logrando hacer salir de el, a esta mariposa, tu mariposa, como me llamabas, quien conserva de ti, hasta hoy, el recuerdo del más bello de sus vuelos.
Sé feliz mi amor, tanto como yo lo soy ahora, no olvides jamás que lo nuestro fue algo que quedó prendido para siempre en este corazón que te amó tanto.

Tuya en el recuerdo…

©2007 AutorMujer de Espuma
Sólo se autoriza copiar esta carta (total o parcialmente) si se da crédito al autor y se crea un enlace (link) a esta carta en esta página.

Compartir
Compartir    

Envía esta carta a un amig@:
e-mail destino:
tu nombre:
tu e-mail:
<< tu mensaje.
 
También puedes compartir esta postal en tu red social favorita: Comparte esta postal con los amigos
© 2007 Postales Shoshan